COLECCIÓN PALAFOX Y MENDOZA

Juan de Palafox y Mendoza, tras pertenecer al Consejo de Indias, fue visitador general de S.M. en Nueva España, siendo a la vez obispo de Puebla de los Ángeles (México) y fue circunstancialmente virrey, y Arzobispo electo de México. Su misión tenía grandes ambiciones reformistas en el gobierno novohispano, aunque necesarias desde la perspectiva de Madrid -sobre todo tras el motín antivirreinal de fines de 1624-, pero su carácter y la realidad de los poderes autóctonos lo impidió. Hombre de gran talla intelectual y literaria, con amplia producción, informaba de su labor al Consejo de Indias y a S.M. como se recoge en la colección documental que se halla en la Real Biblioteca. Su ingreso, procedente de Simancas, se debió a que Carlos III, en el contexto de su regalismo y antijesuitismo, quería impulsar en Roma el proceso de beatificación enviando este corpus que daba fe de su labor, pero al llegar a Madrid se percibió que dada su entidad gubernativa no era ello procedente. 


La significación de la colección radica en su relieve para conocer el funcionamiento y estado de los poderes de la Monarquía a mediados del XVII en Nueva España, a la vez que también recoge la actividad de las órdenes religiosas y la influencia que estas ejercieron, conformando un total de veintitrés manuscritos facticios, con cientos de piezas documentales, fruto de los ocho legajos llegados a palacio, siendo verdaderamente muy sustantivos para entender la problemática novohispana a mediados del XVII. La labor palafoxiana entre 1640 y 1649 acabó con un tensionamiento tan agudo, incluso con la Santa Sede, que hubo de regresar tras ser cesado, prefiriendo el máximo poder metropolitano de Madrid mantenerse el statu quo anterior ante el temor a una gran revuelta americana similar a la catalana y portuguesa. 
 

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